lunes, mayo 27

La reina Margarita de Dinamarca anuncia su abdicación tras 52 años en el trono | Internacional

La reina Margarita de Dinamarca ha anunciado este domingo que abdicará el próximo 14 de enero tras 52 años en el trono. La monarca, de 83 años, será sucedida por su hijo mayor, el príncipe heredero Federico.

El anuncio de la reina de los daneses se ha producido durante su discurso de Año Nuevo. Margarita II celebró hace dos años sus 50 años en el trono, que la convirtieron en la única monarca de Europa y en la más longeva, tras la muerte de la reina Isabel II.

En febrero pasado se sometió con éxito a una operación de espalda. “La operación me hizo pensar en el futuro. Si había llegado el momento de dejar la responsabilidad a la siguiente generación”, ha dicho en su discurso. “He decidido que ahora es el momento adecuado. El 14 de enero de 2024, 52 años después de suceder a mi amado padre, dejaré de ser la reina de Dinamarca”, ha dicho la monarca, que ha aludido al “desgaste” del tiempo y a que “una ya no puede con lo que podía antes”. “Dejo el trono a mi hijo, el príncipe heredero Federico”, ha añadido.

Tanto en Dinamarca como en las otras monarquías nórdicas no hay tradición de abdicar, y lo habitual es que los monarcas lo sean hasta la muerte. Margarita II había reiterado siempre en público que no tenía pensado dejar el trono y que la condición de reina era “un deber de por vida”. El primogénito, de 55 años, asumirá el trono el mismo día de la abdicación, después de un Consejo de Estado, con el nombre de Federico X. “Esta noche quiero sobre todo dar las gracias, gracias por el apoyo y la calidez abrumadores que he recibido a lo largo de los años”, ha afirmado en su discurso la monarca, que ha pedido “la misma confianza y afecto” para el futuro rey y su esposa, la princesa Mary. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha agradecido en un comunicado a la reina su “dedicación de por vida y su incansable trabajo por Dinamarca”.

La reina Margarita de Dinamarca saluda junto a sus familiares, entre ellos, el príncipe heredero Federico (segundo desde la izquierda), en el palacio de Amalienborg en Copenhague, el 15 de octubre pasado.
La reina Margarita de Dinamarca saluda junto a sus familiares, entre ellos, el príncipe heredero Federico (segundo desde la izquierda), en el palacio de Amalienborg en Copenhague, el 15 de octubre pasado. Patrick van Katwijk (Getty Images)

Margarita Alejandrina Thorhildur Ingrid, nombre completo de la reina, goza de una amplia popularidad entre los daneses, que aprecian su personalidad discreta y creativa. Ha sabido mantenerse al margen de grandes escándalos y los que ha tenido los ha resuelto con naturalidad, incluso el serio revés que supuso que su esposo, el príncipe Enrique, muerto en 2018, renunciase a ser enterrado en el panteón real en la catedral de Roskilde. Enrique, que nunca había ocultado su insatisfacción con su rol y protagonizó varios desplantes públicos, provocó un revuelo en agosto de 2017 acusando en una entrevista a su esposa de tomarlo por “tonto”, a la vez que afirmaba su amor por ella, y anunciando en señal de protesta su voluntad de ser incinerado. Menos de un mes después, la Casa Real anunció que el príncipe tenía demencia y que se retiraba de la vida pública, y en febrero del año siguiente, Enrique murió semanas después de ser ingresado por una infección pulmonar. “Fue su decisión. Era una persona libre. Y lo respeto”, dijo meses más tarde Margarita.

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En septiembre de 2022, la reina se convirtió en centro de un desencuentro familiar al decidir retirar el título de príncipe a cuatro de sus ocho nietos. La decisión Margarita no afectó a los hijos de Federico de Dinamarca, heredero al trono, pero sí a los cuatro vástagos del príncipe Joaquín, su hijo menor. Lo hizo, según explicó a través de un comunicado, para que pudieran vivir sin las “consideraciones y obligaciones que implica una afiliación formal a la casa real como institución”. Pero su hijo Joaquín le reprochó el paso dado públicamente: “Nunca es agradable ver a tus hijos siendo maltratados así”. Ante la polémica generada, Margarita de Dinamarca acabó pidiendo perdón en un nuevo comunicado. Los actos de su jubileo en noviembre reunieron de nuevo a la familia después de la discordia.

La monarca danesa destaca por sus inquietudes artísticas, que incluyen desde los decorados y el vestuario de ballet, obras de teatro e incluso películas; al diseño de los monogramas de los miembros de la Casa Real o su afición por la pintura. Y esa prolífica y duradera actividad es apreciada en Dinamarca, a pesar de que reputados críticos de arte hayan puesto en duda la calidad artística de sus pinturas, lo que no ha impedido que prestigiosos museos le dediquen exposiciones. La monarca danesa también se ha animado a ilustrar El Señor de los Anillos, de J.R.R Tolkien, y a traducir al danés Todos los hombres son mortales, de Simone de Beauvoir, y la trilogía sobre la Caída del Imperio Romano de Stig Strömholm, además de diseñar la escenografía y el vestuario para una película de la plataforma Netflix.

Nacida en 1940, hija del rey Federico IX y de la reina Ingrid, Margarita se convirtió en heredera de su padre en 1953, a la edad de 31 años, tras aprobarse una enmienda constitucional que permitía a las mujeres heredar el trono. En 1967 se casó con el diplomático francés Enrique de Laborde de Monpezat, que fue su consorte real hasta su muerte en 2018. Los dos hijos de la pareja son el príncipe heredero Federico, que se convertirá en el rey Federico X, y el príncipe Joaquín. El heredero se casó con Mary Elizabeth Donaldson, australiana, en 2004.

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