planea reunirse con líderes centroamericanos

https://imagenes.eleconomista.com.mx/files/image_1200_600/uploads/2025/04/01/67ebf74b5a5d8.png


La virtual presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, ha confirmado que existen múltiples proyectos de colaboración en marcha con los gobiernos de Belice y Guatemala, y expresó su intención de fortalecer los lazos con Centroamérica mediante encuentros bilaterales con los jefes de Estado de la región. En declaraciones recientes, enfatizó que el desarrollo económico y social compartido es una prioridad, especialmente en temas de migración, infraestructura y medio ambiente.

Sheinbaum señaló que las iniciativas con Belice y Guatemala forman parte de una visión regional que busca promover el bienestar común, atender las causas estructurales de la migración y consolidar una agenda conjunta en áreas estratégicas. Subrayó que estas acciones no solo responden a los compromisos internacionales adquiridos por México, sino que también reflejan una convicción sobre la necesidad de fortalecer la cooperación sur-sur.

Entre los proyectos ya en curso destacan programas de desarrollo social, apoyo técnico en agricultura sostenible, electrificación rural y expansión de redes de transporte. Además, se contemplan acciones conjuntas para el cuidado de las cuencas hídricas compartidas, así como programas ambientales orientados a mitigar los efectos del cambio climático en zonas transfronterizas.

Sheinbaum manifestó su apertura para encontrarse personalmente con los mandatarios de Guatemala y Belice en las próximas semanas. Estas reuniones podrían llevarse a cabo tanto en México como en las capitales de Centroamérica. La finalidad principal de estos encuentros es coordinar políticas públicas, dar seguimiento a acuerdos anteriores e identificar nuevas oportunidades de colaboración.

También expresó su deseo de iniciar conversaciones directas con otros líderes de la región, entre ellos los de El Salvador y Honduras, con quienes aspira a desarrollar un plan conjunto centrado en la justicia social, la lucha contra la pobreza, la igualdad de género y la integración energética.

En su perspectiva sobre la política internacional, Sheinbaum ha argumentado que la conexión de México con Centroamérica debe fundamentarse en el respeto mutuo, la no intervención y la colaboración equitativa. Declaró que el progreso regional no debe considerarse solo desde un punto de vista de seguridad en las fronteras, sino desde una perspectiva holística que enfrente las causas de los movimientos migratorios.

En este escenario, resaltó la persistencia de iniciativas como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, las cuales han sido implementadas en distintos países centroamericanos con apoyo técnico y financiero de México. Según su perspectiva, estas políticas han demostrado ser más efectivas para mitigar la migración forzada que las acciones coercitivas o de control militar.

Además de la agenda social, Sheinbaum destacó que fortalecer los corredores logísticos, puertos y vías férreas que vinculan el sur de México con Centroamérica será uno de los ejes principales de su administración. En especial, mencionó el papel estratégico del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como impulsor del comercio y la movilidad en la región.

En conjunto con estas propuestas, afirmó que su gobierno intentará reforzar colaboraciones con entidades internacionales y bancos de desarrollo para respaldar proyectos conjuntos. Además, señaló que se enfocará en aumentar la participación de las comunidades indígenas y rurales en estos procesos, asegurando así que el desarrollo económico sea inclusivo y respete la diversidad cultural.

En la aplicación de estas medidas, la futura mandataria pretende reactivar una política exterior más dinámica hacia el sur del continente, recuperando el liderazgo regional de México con un enfoque humanista y cooperativo. La meta, de acuerdo con su equipo, es favorecer un ambiente regional más estable, próspero y equitativo, en beneficio de las poblaciones de Mesoamérica.

Por Marina Cifuentes